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CUIDADOS DEL PIE EN VERANO

Andrés López del Amo 3 minutos593 palabras

¡El verano ya ha llegado! Con la llegada del calor, le damos un descanso al calzado cerrado.  Pasar de los zapatos de invierno a los de verano tiene una repercusión directa en nuestros pies.

 Un gran error que cometemos es empezar a pensar en el cuidado de los pies cuando llega la temporada de calor. Los podólogos aconsejamos seguir una rutina de cuidado del pie durante todo el año, para valorar que no haya lesiones o problemas (hongos, papilomas, callosidades…) que puedan o estén dañando la salud de muestro pies y así siempre estarán sanos. 

 En verano es muy frecuente ver sandalias y chanclas que solamente vayan sujetas por una tira en la parte delantera. Ese tipo de calzado está completamente desaconsejado para hacer largas caminatas y mucho más para hacer deporte. Al ser zapatos destalonados hacen que en cada paso se tenga que hacer mayor fuerza con los dedos para que no se salga el pie, esto puede generar patologías tanto en los dedos como en la planta del pie. Las chanclas están indicadas exclusivamente para realizar trayectos cortos en piscinas, vestuarios, etc y así evitar contagios de papilomas y hongos o que nos podamos pinchar o cortar con algún objeto.

Con la sequedad del pie es muy habitual la aparición de grietas en los talones, las cuales necesitan trabajo y paciencia para que desaparezcan. Lo ideal es mantener una buena hidratación durante todo el año para que cuando llegue el momento de descubrir los pies, tengamos nuestros talones en perfectas condiciones. Pero, si no es el caso, es aconsejable acudir a un podólogo para que valore la lesión, realizar una quiropodia para eliminar las durezas y seguir con una rutina de mantenimiento.

 Para tener una hidratación adecuada tenemos que aplicar cremas específicas para esta zona, nutritivas y quetatolíticas ya que la piel del pie no es como la del resto del cuerpo, es más gruesa y se deshidrata con mayor facilidad, por ello, debemos dedicarle una especial atención.

 La sudoración es una respuesta dada por las glándulas sudoríparas para regular nuestra temperatura corporal.  Con el fin de refrescar nuestra piel, el cuerpo expulsa sudor generando la transpiración. Sólo en los pies hay unas 250.000 glándulas sudoríparas, pero ¿qué pasa cuando además nos huelen los pies? El mal olor en los pies se debe a la presencia y actividad de bacterias y hongos.

 Desde nuestra clínica podológica López del Amo recomendamos el uso de zapatos transpirables, además del cambio de calzado y calcetines al menos una vez al día. La correcta higiene de los pies es fundamental para tener unos pies sanos, para ello debemos lavar los pies a fondo todos los días con algún gel específico para esta parte del cuerpo.

 Por último damos respuesta a una pregunta frecuente en nuestra consulta ¿Es malo usar pintauñas? Pues bien, es una práctica que se puede realizar en su cierta medida.

 Los esmaltes de uñas tienen consecuencias negativas, sobre todo los esmaltes permanentes o semipermanentes debido a que estas tendemos a llevarlas más tiempo sin dejar respirar a la uña y sin poder observar si la uña presenta algún traumatismo o lesión.

 Uno de los consejos más importantes es dejar descansar las uñas, recomendamos que dejes las uñas sin pintar un par de días antes de volver a pintarlas.

 Debemos buscar esmaltes que no contengan formaldehído ya que se considera una sustancia química “tóxica”.

 Es importante que un podólogo haga una valoración de las uñas antes de pintárselas, para que descarte si tienes algún problema y poder aplicar el tratamiento si fuera necesario.

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